16.8.17

No pares hasta que el niño sonría… No pares hasta sentirte vivo.

SÚBETE A LA VIDA

Me encuentro pensando sin parar, metida en un bucle, con esa noria en mi cabeza que no cesa nunca, con esa sensación de tener que llegar a alguna conclusión que se me escapa… Y ya lo sé, no la voy a encontrar. No husmeando entre mis ideas viejas y mis pensamientos roídos… Nunca con la actitud de siempre y misma forma de ver la vida trillada y triste. Nunca desde la necesidad de encontrar algo porque no confío en mí lo suficiente como para saber que seré capaz… Nunca desde la sensación de estar en una jaula oscura sin darme cuenta que la luz y la libertad dependen de mí.

Dependemos tanto de lo que nos dan otros que la vida nos lo aparta para que nos veamos obligados a encontrarlo por nosotros mismos… Miramos tanto fuera que nos deja solos para que tengamos que mirar dentro de nosotros, para que tengamos que hablarnos y contarnos qué sentimos… Necesitamos tanto que la vida no nos lo puede dar todo, porque si no, el niño insatisfecho que llevamos dentro que en realidad lo que necesita es amor y no sucedáneos, se vuelve un tirano.

Eso somos… Niños perdidos que no se aman a los que les damos café para seguir arrastrándose durante el día y aguantar un ritmo frenético y pastillas para dejar de soñar cada noche. Les regalamos subidones de cinco minutos, felicidad basura de fin de semana, conversación de ascensor y algunas frases hechas de esas que llenan las portadas de las libretas de diseño y que te invitan a fingir y sonreír siempre… Y luego pretendemos que crezca sano y feliz, que se ame y se libere de viejos dogmas y ataduras y nos ayude a triunfar y conseguir lo que deseamos…

11.8.17

Un ser humano que ha decidido ser libre y recuperar todo el poder de su vida

Y TÚ ¿DE QUÉ ERES ESCLAVO?


¿De las heridas que recibiste cuando eras pequeño?, ¿De tus traumas de la infancia?, ¿De lo que alguien más decidió que fueras?, ¿De una relación que no te satisface?, ¿De un trabajo que no disfrutas?, ¿De la rutina de tu vida?
¡Ya. . .  LIBÉRATE! ¡Tira ya ese costal que llevas en la espalda!, en él guardas el resentimiento, el rencor y la culpa.

Deja ya de culpar a otros y a tu pasado por lo que no marcha bien en tu vida. Cada día tienes la oportunidad de empezar otra vez. Cada mañana, al abrir los ojos, naces de nuevo, recibes otra oportunidad para cambiar lo que no te gusta y para mejorar tu vida.  La responsabilidad es toda TUYA.

Tu felicidad no depende de tus padres, de tu pareja, de tus amigos, de tu pasado. . .  Depende sólo de TI ¿Qué es lo que te tiene paralizado?. . .  ¿El miedo al rechazo?, ¿Al éxito?, ¿Al fracaso?, ¿Al que dirán?, ¿A la crítica?, ¿A cometer errores?, ¿A estar solo?

¡Rompe ya las cadenas que tu mismo te has impuesto! A lo único que le debes tener miedo es a no ser tú mismo, a dejar pasar tu vida sin hacer lo que quieres, a desaprovechar esta oportunidad de mostrarte a otros, de decir lo que piensas, de compartir lo que tienes.

10.8.17

Somos mucho más que nuestros defectos, limitaciones y errores.

SABEMOS LO QUE SOMOS HOY, NO LO QUE PODEMOS LLEGAR A SER MAÑANA


Miro a mi alrededor y veo personas sin sueños, sin esperanzas, estancadas en situaciones que no les hacen felices, que les agotan… Personas que se han rendido, que se reconocen en lo que son, pero no en lo pueden llegar a ser porque ni siquiera han pensado en esa posibilidad o la han proyectado en otros.

Son personas sin entusiasmo, sin proyectos y sin la valentía para reconocer que aun tienen poder para definir su futuro. Se definen por sus estudios, por su trabajo, su estado civil o su condición personal pero no por sus talentos ni valores. Hablan de lo que consiguieron pero no de los proyectos que tienen en marcha. Han abandonado todo lo que un día las hizo soñar por una vida convencional en la que en cada momento se hace lo que “toca”.

¿Por qué hay tantas personas que dejan que la vida tome el timón por ellas, justificándose en el mismo pensamiento al que se han resignado: que ya está todo establecido o escrito? ¿Cómo es que abandonan sus sueños y la esperanza de pensar qué podrían llegar a ser si hicieran un esfuerzo por cambiar y mirar más allá del horizonte?  Profundicemos.

¿Por qué creemos que vivimos nuestras vidas,
cuando son nuestras vidas las que nos viven a nosotros?”
Matilde Asensi

9.8.17

La vida es para que la vivas, no para que tan solo te conformes con existir

LA VIDA TE HA SIDO ENTREGADA PARA QUE LA VIVAS

Tu vida tiene un propósito, básicamente porque estás vivo. No eres un error en este mundo y mucho menos en este universo. La vida tiene un orden perfecto que nuestra mente todavía no encaja porque intenta entenderlo sin sentirlo, desde una perspectiva personal y limitada. Del mismo modo que si le intentas hablar a un pez del agua, no puede entenderlo porque está inmerso en ella, pero esta le da vida. Así funciona el ser humano en el reino mental, gestiona la vida intentando no vivirla, algo que no tiene sentido y genera sufrimiento. Es como si alguien quiere montar en bicicleta y entiende perfectamente el funcionamiento, pero no quiere subirse. Él piensa que sabe montar en bici porque lo entiende, pero no quiere experimentar montar en bici.

Recreamos un mundo ilusorio con valores, recursos, pensamientos y creencias impuestas, como unas leyes que se nos han programado y desde ese programa, todo lo que pensamos es limitado y por lo tanto, nos limita. Por ello cualquier idea que creamos ser, no nos define realmente, lo único que define es al programa que piensa. Ello nos ha llevado a vivir dormidos en un estado "zombie", pero en vez de buscar carne humana, ahora buscamos dinero. El problema de esto es que perdemos de vista lo que en el fondo de nuestro corazón hemos venido a vivir y esto desencadena en una búsqueda insaciable de un sentido en la vida que nos vuelva a dar ilusión por seguir en este mundo. Buscamos en sitios sagrados, maestros, talleres, gurus, chamanes... y al final llega ese temido pensamiento de quitarnos del medio, de desaparecer.

8.8.17

Ceder y rendirse ante la tormenta que libera rayos de consciencia.

QUEMAR LOS MIEDOS

El Miedo…el Gran Miedo…la Muerte…
Y junto a ella todos los pequeños miedos que nos atenazan cada día…
El único modo de deshacernos de ellos es en el gran fuego del Amor…
pues donde hay amor no puede haber miedo.

QUEMAR LOS MIEDOS

Desenterrarlos, traerlos a la superficie.
Reconocerlos y mirarlos de frente.
Extender los hilos que nos hacen libres
para así vencer juicios dementes.

Saltar el vallado, sortear las trampas
que nos arrinconan, que nos atormentan.
Sentir que la imagen es solo una estampa,
un diseño loco falto de coherencia.

7.8.17

No conseguimos lo deseado porque para ganar hay que aprender a perder

SI NO CONSIGUES TODO LO QUE SUEÑAS, NO PASA NADA

El otro día escribía Elena Arnaiz sobre dejar de decirle a la gente que todo es posible siempre, porque genera mucha frustración… Además es obvio que hay miles de personas que nunca llegan a cumplir sus sueños… La verdad es que yo creo que no hay nada imposible, pero no todo ni todos vamos a conseguirlo y hay que darse cuenta que no podemos exigirnos sin piedad ni culparnos por no llegar… Al fin y al cabo, lo que realmente importa no es conseguir algo concreto si no llegar a sentir esa emoción que asociamos con ello… 
Paz. plenitud, felicidad. Y todas esas sensaciones tienen que ver con lo que llevamos dentro,  con la forma en que nos vemos a nosotros mismos. Lo que hay ahí afuera es sólo un estímulo que nos muestra un cambio que en realidad se ha gestado en nuestro interior. Con ello no quiero decir que conseguir metas no sea maravilloso, lo es, pero la vida nos enseña que sin conocernos y amarnos, las metas se quedan cortas siempre y el vacío regresa. 
El verdadero triunfo es conseguir ese estado de plenitud que deriva de hacer el camino hacia lo que deseamos y ver cómo crecemos sin apegarnos a lo que podremos conseguir. Y será entonces, cuando entre en juego algo que me parece primordial para vivir con sentido y ser feliz, la aceptación… Aceptar es aprender a vivir. Diré más, osaré pensar y creer que aceptar es la única forma de permitir la magia…

4.8.17

Nadie debería creerse perfecto, ni preocuparse demasiado por no serlo

ASÍ SE CONSIGUE LA FELICIDAD

Bertrand Russell fue un filósofo, matemático y escritor inglés que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1950. En principio no parecería que alguien como él tuviera algún secreto para la felicidad. De hecho, buena parte de su vida transcurrió entre la desilusión y el hartazgo. Sin embargo, quizás precisamente por esto, logró darle un giro a su vida y aprendió a ser feliz.

Este controvertido pensador tuvo el infortunio de perder a sus padres cuando tenía tan solo 6 años. Desde entonces vivió con sus abuelos, quienes le impusieron una educación muy estricta. Desde muy pequeño sintió que la vida era casi insoportable y más adelante confesó que varias veces había pensado en suicidarse.

El hombre juicioso solo piensa en sus males cuando ello conduce a algo práctico; 
todos los demás momentos los dedica a otras cosas”.
-Bertrand Russell-

Sin embargo, Bertrand Russell encontró en el conocimiento una vía hacia la plenitud. La filosofía y la lógica le permitieron profundizar en su propia experiencia. Logró darle un alcance universal. Y logró también elevar su espíritu y superar su sufrimiento. Estos son algunos de los postulados para ser feliz, según este filósofo.

3.8.17

Te vi girar cual torbellino con la sonrisa en los labios, señalándome el camino


EN EL TORBELLINO

Te vi girar cual torbellino en una danza ancestral,
girando entre el desatino de la negación total.
Sonreías al destino, eras tú sin el disfraz.

De repente , sombras negras surgieron cerrando el paso,
deshilvanando las hebras, soltando el tenue lazo
y a la vez borrando huellas para dar forma al ocaso.

Y allí me crecieron alas y volé hasta lo más alto,
como el cuervo ascendí.

2.8.17

Nos han retirado completamente la alfombra de debajo de los pies; se acabó

LOS SEIS TIPOS DE SOLEDAD

Generalmente, la soledad nos parece un enemigo. El dolor de corazón no es algo que elijamos invitar. Es algo inquieto que nos quema y está preñado del deseo de escapar y de encontrar algo o alguien que nos haga compañía. Cuando podemos descansar en el punto medio, empezamos a tener una relación serena con la soledad, una soledad refrescante que pone nuestros temores totalmente del revés.
Hay seis formas de describir esta soledad fresca, que son:
1.- Menos deseo. Es la voluntad de estar solos cuando todo en nosotros anhela algo que nos anime y que cambie nuestro estado de ánimo. Practicar este tipo de soledad es una forma de plantar las semillas para que nuestra inquietud fundamental disminuya. En la meditación, por ejemplo, cada vez que ponemos la etiqueta «pensamiento» en lugar de dejar que nuestros pensamientos nos den cien vueltas, nos estamos entrenando a estar presentes y no dejarnos disociar.
En la medida en que no estuvimos dispuestos a hacerlo ayer, hace una semana o un año, tampoco podremos hacerlo ahora. Después de practicar «menos deseo» consistentemente y de corazón, algo cambia. Sentimos menos deseo en el sentido de que nos sentimos menos seducidos por los Importantísimos Guiones de Nuestra Vida. Por tanto, aun en presencia de esta soledad que nos quema, somos capaces de sentarnos con la inquietud durante 1,6 segundos cuando ayer no aguantábamos ni uno. Éste es el camino del guerrero, éste es el sendero de la valentía. Cuanto menos nos descentremos y nos volvamos locos, más saborearemos la satisfacción y la frescura de la soledad

1.8.17

Por si decides besar tu sombra, darle la mano y asumir tu irresistible grandeza

CONFÍO EN TI

Confío en ti. Por si no te lo ha dicho nadie en la vida, ni siquiera tú…

Confío en tus idas y venidas y en tus dudas que parecen eternas… En tus momentos más oscuros y tus regateos para imaginar un futuro más asequible porque el futuro soñado se te hace cuesta arriba.

Confío en tus alas rotas y tus miradas vacías buscando algo a lo que agarrarse cuando la lluvia no para y no encuentras un rayo de sol que se cuele por el quicio de tus puertas y alcance tus manos cansadas. Confía en que amarás la lluvia tanto como yo cuando descubras que está ahí para que aprendas a vivir. 
 
Confío en tus heridas, incluso las más profundas, las más abiertas y descarnadas… Todas tienen un sentido trágico y maravilloso, un momento amargo y uno dulce, un por qué que no se ve si no decides verlo y aceptarlo… Una oportunidad que asumir y aprovechar… Confío en tus errores y en todos y cada uno de tus lamentos agotadores que suplican un pedazo de cielo, un poco de magia al que sujetarse para flotar y no notar el camino de guijarros en los pies y los noches sin luna.